Comienza tu planificación de OKRs a la vuelta de las vacaciones

Instaura la metodología OKR en tu empresa

¿Alguna vez has oído hablar de los OKR? Si no es así, seguro que has utilizado Google miles de veces. Pues bien, OKR es la metodología de objetivos y resultados clave que utilizan en Google o Intel. De hecho, OKR son las iniciales, en inglés, de “Objectives and Key Results”, objetivos y resultados clave.

La planificación de OKR es una buena forma de afrontar los objetivos, de hacer eso que sobre el papel parece tan fácil pero que en realidad no lo es como planificar y ejecutar las tareas que deben completarse en la empresa.

Cómo funciona la metodología OKR

A la hora de analizar esta metodología, por una parte están los objetivos (O) y por otra aparecen los resultados claves (KR). Los objetivos marcan la meta que se quiere alcanzar. Puede ser una guía, pero también una herramienta para mantener a toda la plantilla comprometida para su conquista. El objetivo debe formularse clara y específicamente, que no haya dudas sobre cómo enfocar la lucha por ese objetivo. Pero el cumplimiento del objetivo depende de los resultados clave.

Estos key results son unos parámetros para determinar a qué distancia se está del objetivo. No es fácil medir objetivamente la distancia entre la situación actual y los objetivos, los resultados clave son esas metas o puntos intermedios que ayudarán a cumplir con el objetivo principal.

Así, si el objetivo final es liderar el mercado de nuestro sector, los key results deben ser posicionarse en primer lugar en Google para una palabra específica, alcanzar X inscritos en la newsletter o aumentar en un tanto por ciento, por ejemplo un 50%, el número de clientes que conocen la empresa mediante canales digitales.

Cómo aplicar la metodología OKR

Una de las claves del éxito de la metodología OKR es que es práctica y directa. Formular los objetivos puede ser fácil, pero la clave está en el seguimiento de objetivos y metas. Deberían ser metas ambiciosas, ya que si los OKRs son muy fáciles de cumplir habrá que buscar ideas más grandes para que la empresa no se estanque y explote al máximo su potencial. Vamos a ver cómo aplicar la metodología OKR paso a paso en nuestra empresa.

Definición de metas

La planificación de OKR comienza con la definición de unos objetivos claros y específicos, tanto el objetivo final como los resultados clave. Si se hace así, los trabajadores tendrán claro cuál es el objetivo, cuál es el camino a seguir para conquistarlo y los puntos intermedios así que “solo” tendrán que remar todos en el mismo sentido para conquistarlo.

Los objetivos de la plantilla

Habitualmente, la definición de objetivos es misión exclusiva de líderes y/o gestores. Sin embargo, la metodología OKR va un paso más allá e involucra a los trabajadores en la creación de metas. Así, los responsables de la empresa definen aproximadamente el 40% de los OKR mientras que el equipo define el resto. De este modo, al aplicar la metodología OKR se garantiza la motivación de una plantilla que forma parte del proceso desde el primer momento.

Objetivos a corto plazo

Para facilitar el seguimiento de los objetivos y metas, hay que fijarse en el corto plazo para ser eficientes. Esta metodología es muy válida para trabajar a corto plazo, por ejemplo fijando objetivos trimestre a trimestre. Así, tras las vacaciones de verano se pueden plantear los OKRs hasta Navidad. Trabajar a largo plazo con OKR pierde efectividad, pero en un plazo relativamente corto se mantiene la urgencia y motivación por cumplir los objetivos.

Seguimiento de objetivos y metas

Aunque haya un plazo X para cumplir con los resultados clave y alcanzar el objetivo, hay que evaluar constantemente los resultados que se obtienen. Solo así se puede certificar que se está en la dirección adecuada para cumplir con los objetivos, pero también detectar desviaciones y añadir los ajustes necesarios. Contar con una herramienta de seguimiento de objetivos como Sesame puede ser de gran utilidad en este punto.

Dar a conocer los OKRs

Todos los trabajadores deben conocer los OKRs. De lo contrario, es muy difícil que todos enfoquen su trabajo en el cumplimiento de los objetivos y los resultados clave o incluso que hagan sus propuestas. La transparencia es una de las claves para que esta metodología resulte efectiva en la empresa. Eso sí, no hay que confundir la información sobre los OKR2 con la presión para alcanzar resultados más rápido.

OKR vs KPI: ¿en qué se diferencian?

Finalmente, conviene establecer las diferencias entre OKR y KPI, dos conceptos que en ocasiones se confunden. La clave está en que OKR es una metodología para definir y alcanzar objetivos, en contraposición a unos indicadores clave KPI que ayudan a seguir el rendimiento del proyecto. Son compatibles, y dentro de la planificación de OKR se pueden añadir los KPI como resultados clave.

A partir de los datos recabados en el seguimiento de objetivos y metas, es más fácil generar un feedback que ayude a mejorar el trabajo de la compañía. Eso sí, habrá que dejar claro que tanto la planificación de OKR como el seguimiento de objetivos sirven para ayudar a la plantilla a mejorar y reducir los niveles de estrés, y no para perjudicarlos. Un último consejo es analizar únicamente los resultados, independientemente del esfuerzo. Si se ha hecho un gran esfuerzo pero no se han cumplido los OKR es porque algo falla en el trabajo de la empresa.

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