¿Cómo medir la productividad laboral?

Evaluación del desempeño

Una de las tareas más difíciles para los responsables de cualquier empresa es medir el nivel de productividad laboral de sus trabajadores. ¿Los empleados son todo lo productivos que pueden o todavía hay margen de mejora? Está claro que las herramientas de productividad y gestión de tareas ayudan a ello, pero es innegable que la productividad no es un valor tangible e intervienen diferentes factores. Aun así, hay que medirla para que la empresa progresa porque lo que no se mide no puede mejorarse.

Cómo medir el rendimiento laboral

Aunque la productividad sea algo subjetivo, sí que se puede definir unos indicadores o métricas objetivos para medir la productividad laboral que permitan comparar el rendimiento de los trabajadores, para ello es interesante contar con un software de gestión de tareas y evaluación de desempeño. También pueden servir para saber cómo ha contribuido a la estrategia de la empresa. Estos parámetros siempre se ajustarán al rol del trabajador, y según el indicador se puede hablar de diferentes tipos de productividad laboral:

  • Productividad por horas: es el total de bienes o servicios producidos en un número determinado de horas.
  • Productividad por objetivos: está asociada al cumplimiento de los objetivos de producción de bienes o servicios establecidos para cada trabajador.
  • Productividad cuantitativa: en vez de establecerse un objetivo, se fija un nivel de productividad ideal para el empleado y se compara con la producción real para hacer la evaluación de su rendimiento laboral.
  • Productividad por la satisfacción del cliente: a través de encuestas y formularios a los usuarios se mide el nivel de productividad a través de la calidad de su servicio y la opinión del cliente.
  • Productividad por ventas: se centra en las ventas e ingresos derivados de las mismas generados por el trabajador. Eso sí, es la productividad que más se deja influir por factores externos así que no es la fórmula más precisa.

Para poder medir el rendimiento laboral a partir de estos parámetros también es necesario fijar unos mecanismos de medición de los principales indicadores. No basta con medir las unidades que ha producido un trabajador, también hay que conocer datos como las horas trabajadas. Solo así se podrá hacer un cálculo eficiente. Cuantas más variables se introduzcan, más complejo será el cálculo pero también más preciso. Eso sí, no hay una fórmula estándar para medir la productividad laboral.

La base temporal del rendimiento laboral

Establecer unos indicadores claros solo es el primer paso, a continuación hay que establecer un periodo de tiempo. La base temporal hace referencia al periodo en el que se analizará la productividad laboral de cada trabajador. ¿La evaluación del rendimiento laboral será diaria, semanal, mensual, trimestral, anual? Es imprescindible delimitar temporalmente los plazos, ya que también ofrecen datos comparables.

Cuanto más corto sea el periodo analizado, más útil será el análisis… pero más compleja será la valoración de los datos. En cualquier caso, la clave está en la capacidad de comparar los datos entre periodos. Por ejemplo, si un mes el trabajador tiene turno de mañana y el siguiente de tarde, puede que haya diferencias de productividad. Si se han introducido medidas para mejorar el nivel productivo de la empresa, comparar periodos permitirá saber si funcionan. O estudiar un periodo en comparación con el del año anterior.

Productividad cuantitativa vs productividad cualitativa

Todo esto sirve para medir la productividad en términos cuantitativos, pero también es importante hacer una medición de la productividad laboral en términos cualitativos. Si el análisis se limita a los términos cuantitativos, un trabajador que está dando el 100% puede parecer poco productivo. ¿La razón? Fallos en los procesos de trabajo. Cuestiones como la disposición de maquinaria o la forma en que trabaja la empresa juegan un papel determinante en la productividad laboral.

Por eso, al analizar el rendimiento laboral de la plantilla también es necesario estudiar una posible optimización de estrategias y procesos. En cada fase del proceso productivo puede haber aspectos a mejorar. La introducción o modernización de la maquinaria puede facilitar un aumento de la producción a la vez que se consumen menos materias primas, o hará que se reduzcan el número de unidades rechazadas en el control de calidad.

Llegados a este punto, conviene detenerse en las unidades no válidas. ¿Quién es más productivo, un empleado que produce 10 unidades válidas por hora o uno que produce 15, pero cuatro de ellas no pasan los controles de calidad? Estas unidades que no pueden comercializarse también se deben tener en cuenta en la medición de la productividad, pues es un trabajo “perdido”: se gasta un tiempo y una materia prima que no se podrá aprovechar.

Por eso, las empresas le dan cada vez más importancia a la productividad cualitativa. Es una situación que se da sobre todo en las empresas de sectores donde medir la productividad laboral es más complejo. Los departamentos de recursos humanos o la propia dirección de la empresa establecen una serie de incentivos a partir de la calidad del trabajo de sus empleados, siempre acorde a los objetivos de la propia organización.

Fórmula para calcular la productividad laboral

Muchas veces se utiliza la fórmula Productividad laboral = unidades producidas o vendidas / recursos utilizados. Para ello, es imprescindible medir bien todos los indicadores, desde el tiempo al consumo de materias primas o las unidades desperdiciadas al no cumplir con los requisitos de calidad que deben exigirse. Puede ser una fórmula válida en determinadas circunstancias, pero no siempre tiene en cuenta el contexto en que se realiza el trabajo.

No hace falta decir que medir la productividad laboral es básico para el crecimiento de la empresa. Los responsables de la organización deberían conocer las herramientas de productividad como Sesame HR que les ayudarán a analizar los datos. Introducir las medidas adecuadas para aumentarla será el primer paso para que la compañía continúe desarrollándose y generar el espacio adecuado para que los trabajadores ofrezcan su mejor versión.

¿Quieres conocer SesameHR?

Regístrate en menos de 5 minutos y descubre cómo puedes digitalizar la gestión de empleados con SesameHR y optimizar tu día a día.