Metodología OKRs: Pasos para implementarla en la empresa

metodologia okr

La metodología OKR es vital para cualquier empresa y a continuación descubrirás por qué… Planificar y ejecutar son tareas que pueden verse sencillas plasmadas en papel, pero al aplicarse pueden ser más complejas de lo que pensamos. Tanto que la búsqueda de metodologías de gestión y herramientas pareciera no tener fin.

Otro extremo es pensar que no existe necesidad alguna para preocuparse por una gestión eficiente cuando el negocio es lucrativo. Este es uno de los motivos principales de la falta de consistencia en pequeñas y medianas empresas, algo que las vuelve dependientes del ritmo del mercado. Al final, esto puede llevar a muchos negocios al fracaso.

A continuación, podrás descubrir y aprender todo lo relacionado a una metodología que puede definir el futuro a corto y largo plazo de tu empresa. Sigue leyendo.

¿Qué es la metodología OKR?

OKR es una metodología de gestión la cual fue creada por Andrew Grove, ex CEO de Intel. Esta metodología tiene por objetivo hacer que los objetivos principales de una empresa sean mucho más sencillos de alcanzar.

En otras palabras, podemos definirlo como un método de trabajo interno, el cual, mediante la fijación de objetivos y de sus resultados clave, ayuda a organizar el trabajo de la empresa, establecer equipos de trabajo y desarrollar un seguimiento del progreso de cada trabajador.

Google ha usado este método desde su fundación en la década de los 90’s. Esto lo podemos tomar como una certeza del eficaz funcionamiento de esta metodología. Un ejemplo de ello es que, en sus inicios, Google empleaba a 40 personas. Actualmente ya cuentan con más de 60 mil empleados repartidos en diferentes países del mundo.

Esto nos ayuda a comprobar que el OKR puede ser usado tanto en Pymes como en grandes corporaciones.

Ventajas de la gestión basada en OKRs

Toda empresa debe implementar una metodología de gestión que le ayude a conseguir equipos de trabajos enfocados en alcanzar objetivos específicos. Teniendo a su alcance las herramientas para poder ejecutar un plan en forma constante y recurrente. Aplicar un sistema de gestión OKRs te permite:

  • Compromiso empresarial: La fijación de OKRs conecta a los trabajadores con los objetivos planteados, dándole compromisos y visibilidad a cada uno de ellos.
  • Alineación y cooperación: Los OKRs optimizan la colaboración entre diversos grupos de trabajo. Logrando resolver independencias y unificando iniciativas difíciles, creando un enfoque evidente y organizando los esfuerzos.
  • Mejor comunicación: Uno de los puntos fuertes de los OKRs es la transparencia. Esto ayuda a que la comunicación en el equipo sea mucho más eficaz. Esto debido a que los equipos están enterados de los objetivos, incluyendo los del directivo.
  • Responsabilidad y autonomía: Los equipos de trabajo reciben una dirección específica y tienen mayor autonomía para escoger, es por eso que se hacen responsables de sus objetivos desarrollando así, obligaciones mutuas.

No confundas los OKRs con los KPIs

Por una parte, los OKRs se enfocan en marcar objetivos con los que puedas ir un paso más allá. En otras palabras, salir de la situación en la que te encuentras para poder alcanzar un nuevo terreno mucho más alto. Básicamente, las empresas utilizan el método OKR para llegar a un nuevo nivel.

Por otro lado, los KPIs son los indicadores clave del rendimiento. Estos se encargan de medir el éxito y el progreso de una actividad que se esté llevando a cabo.

Estas dos metodologías son diferentes, pero logran complementarse en cierto punto. Esto, gracias a que los KPIs funcionan como inspiración al momento de definir los OKRs.

Por mencionar un ejemplo, un KPI puede indicarnos que no estamos produciendo o vendiendo lo suficiente, por lo que necesitarías un OKR que nos permita aumentar las ventas.

¿Cómo implementar la metodología OKR?

  1. Define los objetivos: Cada persona debe trazarse algunos objetivos personales, pero, al mismo tiempo, su grupo de trabajo y la empresa en general debe tener unos objetivos establecidos. Dichos objetivos deben ser SMART; específicos, medibles, alcanzables, relevantes, temporales.
  2. Fijar resultados por cada objetivo: Cada objetivo debe ir acompañado por los resultados clave que esperamos conseguir. Estos resultados deben ser medibles y cuantitativos, y también establecerse dentro de un marco temporal.
  3. Comunicar estos objetivos y resultados con toda la compañía: Las metas se fijan de manera individual y grupal (equipo y empresa), para que todos estén sincronizados y enfocados en el mismo objetivo. De esta manera, se fomenta la transparencia y se asegura que todas las personas tengan claro hacia dónde se deben dirigir.
  4. Fijar algunas métricas: Establecer métricas nos permitirá visualizar el progreso que tengamos y juzgar los resultados alcanzados. Dentro del mundo empresarial, estas métricas son las famosas KPIs.
  5. Actualizar los resultados constantemente: Todos los objetivos marcados deben aparecer en algún documento o archivo de Excel donde además se detalle la evolución de cada uno por separado en una escala del 0-100%. Definir algunos controles regulares es muy importante porque garantiza que los trabajadores están actualizados con los resultados de sus trabajos.
  6. Revisar y analizar frecuentemente los objetivos alcanzados, los resultados obtenidos y definir algunos nuevos.

En definitiva, la metodología OKR se vuelve muy poderosa una vez que se comienza a aplicar de buena manera y el equipo de trabajo se compromete por completo en desarrollar su aplicación. Con ella, los objetivos se vuelven más específicos y visibles, a su vez que mucho más tangibles y alcanzables.

Regístrate en menos de 5 minutos y descubre cómo puedes digitalizar la gestión de empleados con SesameHR y optimizar tu día a día.